En los seis ejercicios que van de 2010 a 2015 (últimos datos) se han tramitado 1.389.505 declaraciones por herencias y donaciones, que han dejado en las arcas públicas madrileñas 1.710 millones de euros, una media de 1.224 euros por contribuyente. De todas esas declaraciones, solo 12.543 tributaron por recibir herencias superiores a 798.000 euros, la base imponible más alta. Podemos calcula que solo en 2015 los contribuyentes de grado I y II (que disfrutaron de las bonificaciones del 99%) se ahorraron al menos 1.750 millones de euros.

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