Me siento alta e invencible cuando miro desafiante a la máquina, ahora parada, de la empresa maderera. Pero al mismo tiempo me siento muy pequeña cuando mi mirada se eleva hacia la línea del bosque que acabamos de salvar. Estoy ahora sobre la nieva al lado de mis compañeros y compañeras activistas, mientras mi aliento empaña el aire. Reboso de emociones por lo que hemos hecho hoy.

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