Los campos de arroz usan hasta un 40% de toda el agua utilizada para el riego y emiten un 10% de las emisiones globales de metano, gas de efecto invernadero, debido a la descomposición en ausencia de oxígeno que se produce bajo el agua. Al ser una planta que crece en zonas inundadas, la transmisión de fertilizantes y pesticidas al agua es mayor que en otros cultivos.

Ver noticia original ➥