El pasado sábado, un país asiático, Israel, ganaba el festival europeo de la canción, Eurovisión, con un modernísimo tema y una modernísima cantante. Un país tan moderno que puede ser asiático, europeo o lo que le dé la gana y que manda a una cantante tan peculiar, mola por su diversidad. Días antes y siguiendo con el exotismo geográfico, comenzaba la vuelta ciclista a Italia, el Giro, y lo hacía desde… ¡Israel! Un país que comulga con los valores del ciclismo (generosidad, esfuerzo, compañerismo)

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