Un estudio reciente elaborado por el Draugiem Group utilizó una aplicación informática para realizar el seguimiento de los hábitos de trabajo de los empleados. Concretamente, la aplicación midió cuánto tiempo empleó la gente en diversas tareas y comparó esto con sus niveles de productividad. En el proceso de medición de la actividad de las personas, descubrieron algo fascinante: la duración de la jornada laboral no importaba mucho; lo relevante era cómo las personas estructuraban su día.

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