Esta joven de 20 años hallada muerta el pasado lunes en una casa de la aldea semiabandonada de Eros, en Quirós, falleció tras ingerir hojas de tejo, conocido como el "árbol de la muerte". Por lo que comentan sus vecinos, la joven tenía mucho interés por este árbol y había preguntado por sus propiedades. Maggie aseguraba que su abuela solía tomar infusiones de sus hojas. "Ni se te ocurra hacerlo", le dijeron los vecinos, "es muy venenoso".

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