Uno de los errores de la izquierda latinoamericana ha sido dar cosas. Es cierto que había urgencias, es cierto que se venía de una situación desastrosa, es cierto que había que comer y es cierto que había que ganar las elecciones. Pero si das una vivienda, no estás haciendo un ciudadano, sino un consumidor que ni siquiera es tu cliente, sino que lo es del sistema capitalista. Ahí explicamos por qué Lula y Dilma pueden haber sacado 30.000.000 de personas de la pobreza, pero les dan un golpe de Estado y nadie sale a la calle a defenderlos…

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