La orden de arresto europea emitida por España es un documento sospechoso para los jueces alemanes, así que han eliminado la acusación de rebelión. Sin la rebelión, la acusación de malversación se tambalea: la malversación incluye el pago del referéndum que ha resultado no parecerles delictivo a los jueces. El gobierno federal hasta ahora se había escondido detrás de la judicatura. Pero los jueces en Schleswig no están como ayuda de emergencia para la política. Sólo con el derecho penal, los problemas en España no se van a resolver.

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