Chad Ochocinco, estaba en la sala del tribunal planeando salir de allí con libertad condicional, pero después de que el juez dijera que aceptaría el acuerdo de culpabilidad, Chad le dio una palmadita en el trasero a su abogado, lo que provocó que el juez descartara el acuerdo de culpabilidad y lo sentenciara a 30 días de cárcel.