Si nadie lo remedia (un acuerdo previo), la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) afronta un macrojuicio por el uso indebido de sus becarios, casi 400 alumnos. La Inspección de Trabajo demandó al centro el pasado mes de octubre por utilizar a sus estudiantes para cubrir puestos de trabajo estructurales de manera irregular y sin pagar las correspondientes cuotas a la Seguridad Social por ello. La universidad defendió la legalidad de sus prácticas y, ante la falta de acuerdo, será un juez el que decida quién tiene razón.

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