Marsha Wetzel tiene 70 años y ha tenido que soportar que la escupan, la empujen, la abofeteen y le digan que “los homosexuales arderán en el infierno”. Marsha se mudó a la residencia de la tercera edad Glen Saint Andrew en Illinois, después de que su mujer, Judy, muriera de cáncer de colon después de 30 años juntas. Y ahora, no ha tenido más remedio que demandar a dicha residencia por no protegerla del abuso que ha estado sufriendo.

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