En el análisis se utilizaron dos árboles genealógicos diferentes de mamíferos que retratan líneas de tiempo alternativas para la evolución de los mamíferos. Los resultados de ambos muestran que los mamíferos pasaron a la actividad diurna poco después de la extinción de los dinosaurios. Este cambio no ocurrió en un instante: involucró una etapa intermedia de actividad mixta diurna y nocturna durante millones de años, que coincidió con los eventos que diezmaron a los dinosaurios.

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