Mariano Rajoy se presentó esta mañana en la cocina de La Moncloa para pedir su habitual desayuno: un café con leche, unas “galletitash” y el ejemplar del Marca. Su sorpresa ha sido mayúscula cuando ha visto que Pedro Sánchez se sentaba en su sitio. Lo que más ha indignado a Rajoy ha sido ver que el ejemplar del Marca se usaba para tapar el suelo fregado.

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