Dawn Tyree tenía 13 años cuando empezó a sufrir acoso sexual por parte de un amigo de su familia. Un año después, como resultado de esas violaciones, se quedó embarazada. La reacción de sus padres, en lugar de presentar una denuncia ante la Policía, fue obligarla a casarse con su violador, que entonces tenía 33 años. Dawn, cuya historia contaba esta semana en The New York Times el columnista Nicholas Kristof, se convirtió así en una más de las miles de niñas y menores de edad que son obligadas a casarse cada año en Estados Unidos.

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