El Ayuntamiento de Ames plantará en los próximos meses alrededor de 4.200 árboles caducifolios -castaños, avellanos, nogales y cerezos- que retrasan la propagación de los incendios. La actuación, que tiene un coste de 51.000 euros, busca "crear una barrera natural contra el fuego" y también "mejorar la calidad del suelo" y darle "un impulso al aumento de la biodiversidad que sufre una fuerte merma en los terrenos de monocultivo de coníferas y eucaliptales".

Ver noticia original ➥