La pobreza es el problema de fondo en uno de los países más depauperados del mundo -Mali ocupa el puesto 176 de 188 en el Índice de Desarrollo Humano-, un lugar donde alrededor de la mitad de la población vive con menos de un euro al día. "De los chicos que emigran solo una cuarta parte va a Europa, mientras que la mayoría lo hace a países vecinos principalmente francófonos, como Senegal o Argelia", apunta la portavoz de Unicef, Eliane Luthi.

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