El Gobierno no va a esperar a que los miembros de la Unión Europea se pongan de acuerdo sobre el nuevo impuesto que gravará a las empresas de la economía digital y va a crear el suyo propio. La necesidad de sufragar la subida de las pensiones este año y el próximo le han forzado a desmarcarse de la estrategia común que defendía hasta hace sólo mes y medio. De hecho, en la revisión del Programa de Estabilidad que envió el pasado lunes a Bruselas, el Gobierno se compromete a recaudar 600 millones de euros gracias al nuevo impuesto digital

Ver noticia original ➥