Uno de los bares más míticos de Malasaña, El Palentino, ha perdido a su cara más conocida, la de Casto Herrezuelo, copropietario del local, que ha fallecido a los 79 años. Un sencillo cartel y dos claveles colocados por sus vecinos rinden homenaje a este camarero incombustible, al que todo el barrio recordará trabajando, al otro lado de la barra del conocido local de la calle Pez.

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