Desde 2017, Yemen vive la más grave crisis humanitaria. Los intereses políticos y la ausencia de refugiados han relegado el peor conflicto de nuestros tiempos a un segundo plano. Esa indiferencia podría tener consecuencias catastróficas para el comercio y la paz mundiales. Donald Trump felicitó a los saudíes por su campaña contra “el terror” y le vendió armas al régimen por 100.000 mill $. También Francia, Italia y Reino Unido. Luego éstos han bloqueado cualquier posible sanción contra los saudíes en el Consejo de Seguridad de la ONU.

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