Si nos joden aquí, volveremos con más fuerzas al río Guadalquivir, a Barbate o a las playas de Conil, Vejer… Nunca las hemos abandonado, pero en La Línea todo el mundo era feliz: nosotros trabajábamos, ellos nos tenían ubicados y no había apenas sobresaltos. Lo que sí está claro es que con el negocio no van a acabar, eso que no lo duden. Si cada vez nos cuesta más alijar en La Línea, tendremos que movernos”. – La amenaza del narco suena realista, un cargo intermedio en una poderosa banda, dice que la presión es insostenible…

Ver noticia original ➥