Agustín Montero fue uno de los primeros repobladores de Aineto (Huesca), pueblo rehabilitado y autogestionado por sus habitantes al que llegó con 24 años. Tiene claras las razones del paso que cambió su vida en 1980: “La vuelta al campo simbolizaba para nosotros un acercamiento a lo natural, a la simplificación de la vida. Añorábamos lo colectivo frente al individualismo moderno”, dice este vecino del pueblo reconstruido de Aineto. ”Queríamos tomar las riendas de nuestra propia vida, asumir todas las tareas necesarias para sobrevivir en un medi

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