En Kirguistán, 2/3 de las mujeres casadas no tuvieron ni un vestido ni un amor. Por no tener, no tuvieron ni posibilidad de elegir. Las obligaron a casarse con una tradición a la que llaman ala-kachuu, que se traduce como "átrapala y corre", y que consiste en raptar a la novia. Para llevar a cabo el secuestro, el hombre suele contar con la ayuda de sus amigos. También deja avisada a su familia, para que puedan organizarlo todo. La documentalista catalana Roser Corella es la autora de Ala-kachuu (Grab and run) un impresionante documental.

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