Quien pasara en la mañana de ayer jueves por la Plaza de San Pelayo, detrás del Colegio de las Teresianas, donde la empresa Domingo Cueto contratada por el Ayuntamiento de León acomete una cata arqueológica previa a los trabajos privatizados de reforma del pavimento, comprobaría que habían aflorado los primeros restos, consistentes en lo que a simple vista parecían dos muros perpendiculares, tal y como publicamos ayer jueves 7 de junio.

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