Han aparecido los restos de un asentamiento hiberno-nórdico, de cuando los vikingos se asentaron en Irlanda y Escocia, adoptaron la cultura gaélica y se mezclaron con los gaélicos. De esta época destaca el hallazgo de una losa de pizarra con unos grabados que representan a un hombre montado a caballo, con escudo, espada y dos pájaros alrededor. Un hallazgo excepcional.

Ver noticia original ➥