Juan Villalonga Navarro, el que fuera presidente de Telefónica, mantuvo una sociedad en las Islas Caimán junto a su segunda mujer, Adriana Abascal, y otra en las Islas Vírgenes Británicas después de dejar su cargo como primer ejecutivo de la compañía de telecomunicaciones. Con esta última, Villalonga ha participado además en una compañía maltesa y otras dos luxemburguesas, entre ellas una sicav. “Si alguien lo tiene todo en regla, ese soy yo”, ha asegurado a este periódico el empresario, que niega cualquier tipo de ilegalidad.Los documentos que

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