En las afueras de Filadelfia, una niña de 5 años se despertó de madrugada con fiebre y dolor de garganta, y fue a buscar a sus padres, algo que pasa muy frecuentemente, lo sabéis si tenéis niños. Pero esa madrugada, no fue una madrugada normal. Lo que esa niña tenía era una parotiditis, unas paperas, y esa parotiditis, de esa niña concreta, ha servido para evitar que millones de niños la tengan posteriormente.

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