Un camino de tierra perdido en lo más profundo de Teruel tiene en pie de guerra a 13 vecinos y un alcalde contra una empresa minera. Cuatro kilómetros de trazado que han visto en los últimos años barricadas, pedradas a los camiones, propiedades dañadas, visitas de la guardia civil y hasta una manifestación popular. La carretera TE-1148 tiene un siglo de antigüedad y más de 100 curvas sinuosas. Para la diputación, parece suficiente conexión con el mundo.

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