El 22 de enero un Tesla S se empotraba a unos 105 km/h contra un camión de bomberos que estaba parado en una autopista mientras asistía a un accidente. El conductor dijo que estaba con el piloto automático. Según el manual, "en velocidades mayores a 80 km/h puede no frenar o detenerse cuando el vehículo al que sigue sale de su trayectoria y en su lugar aparece un objeto inmóvil", sea un coche, una señal, etc. Lo mismo le pasa al sistema de Volvo, que en esa situación "podría acelerar en lugar de frenar".

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