El plan de Ciudadanos es muy claro. Sencillo. Y electoralmente bueno para sus intereses: dejar que la marca ‘PP de Madrid’ se queme sola. Sembrar, esperar y cosechar. El objetivo es llegar a las elecciones autonómicas de la primavera de 2019 con posibilidades reales de hacerse con el poder en la Comunidad de Madrid mientras que los populares se siguen desangrando por los casos de corrupción. Si la herencia del ‘aguirrismo’ empezó a sepultar al PP, los ‘affaire’ del ‘cifuentismo’ pueden acabar de enterrarlo. Varios metros bajo tierra.

Ver noticia original ➥