Hace un mes nos hicimos eco de uno de los mayores desastres protagonizados por un sistema operativo GNU/Linux, el hecho de que Ubuntu 17.10 estuviese corrompiendo las BIOS de muchos modelos de portátiles, sobre todo de Lenovo. Debido a esto, Canonical tuvo que eliminar la imagen de instalación de Ubuntu 17.10 de su web, aunque el error no era de la distribución sino del driver SPI de Intel. Ahora, los responsables de Everyday Linux User intentan arrojar luz sobre el asunto para saber quién tenía al final la culpa.

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