José Arreola se aproxima al mostrador con el producto y un billete de 20 dólares en la mano. Mientras esperaba el cambio del dependiente, se guardó el paquete de caramelos en el bolsillo. Ese gesto confundió a un cliente que acaba de entrar en la tienda. Se trataba de un policía fuera de servicio que inmediatamente sacó una pistola de su bolsillo y apuntó a Arreola. "Soy policía, deja lo que has robado, coge tu dinero y vete de aquí", le advirtió el agente. "Lo acabo de pagar", dijo Arreola, con voz temblorosa. Después de dejar los caramelos