Un pequeño sótano que programa obras de microteatro cada madrugada. Una galería de coleccionistas donde se venden muebles como los de casa de tus abuelos. Un gastrobar donde cada tarde hay sesiones de micro abierto. Un centro de arte multiusos con grandes espacios diáfanos en el que no se sabe muy bien qué se puede hacer. Si alguno de estos locales ha abierto cerca de su casa, puede empezar a preocuparse. Cuando vea las barbas del vecino cortar o, cuando vea las barbas de los vecinos ‘hipsters’ crecer, prepárese, porque los precios van a subir.

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