El pasado día de Reyes los forenses del Instituto de Medicina Legal de Oviedo se llevaron un susto de muerte cuando uno de los “cadáveres” de la morgue resucitó con ganas de fumar: “Quiero fumar, ¿tenéis un cigarro?” Se trataba de Gonzalo Montoya, alias El Chino, que había sido dado por muerto por tres médicos del penal de Villabona, en Asturias, donde llevaba tres años cumpliendo condena por robo de chatarra.

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