La crisis implantó muchas medidas de control presupuestario. Una de ellas, que fue calando en muchas comunidades autónomas, fue rescindir los contratos de los profesores interinos a final de junio para no pagarles los meses de julio y agosto. El Tribunal Supremo acaba de declarar que esto supone una práctica discriminatoria para aquellos interinos que ocupan sus puestos todo el curso en centros no universitarios respecto a los profesores fijos, tras estudiar el recurso de profesores de la región de Murcia.

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