Se trata del municipio de Luzón, famoso por sus "Diablos" de Carnaval, donde los promotores de los actos religiosos han elegido al líder del PDeCAT en el exilio Carles Puigdemont como la persona a la que hay que desearle la muerte, es decir, que esto se ha hechi con el visto bueno del Obispado. Los años precedentes, las figuras elegidas por los organizadores fueron el líder de Podemos, Pablo Iglesias, y la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena.

Ver noticia original ➥