En su auto, el juez Llarena no identifica ni una sola norma jurídica en la que descanse su decisión de no permitir que Jordi Sànchez acuda a la sesión de investidura. Repito: ni una sola norma jurídica.La voluntad particular del juez Llarena no es expresión de la voluntad general, sino que es pura manifestación de su voluntad individual. No se somete a la ley, sino que sustituye la voluntad general respecto de la investidura por la suya. El juez tiene que acreditar en cada paso que da en el ejercicio de la función jurisdiccional cuál es la ley

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