En historia tenemos muy claras las diferencias entre los relatos: uno es el de los hechos que acontecieron en el pasado tal y como acontecieron, y el otro es el relato de los hechos que acontecieron como lo contamos. Uno puede tener muchas o pocas coincidencias con el otro, y a menudo tienen bastante poco en común. Hoy en día estamos acostumbrados a ver cómo los políticos elaboran complejos discursos y recurren a la retórica para crear un relato favorable a sus intereses: se deforman palabras, se usan eufemismos, se retuercen …

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