La sentencia del Tribunal Supremo apunta, con la boca pequeña, la historia central en la página 233: la relación de Iñaki Urdangarín con su suegro el rey Juan Carlos I “consiguió mover la voluntad de José Luis Ballester (Pepote) como de Jaume Matas para obtener la contratación con Nóos orillando toda concurrencia y loas condicionantes que podrían derivarse de la tramitación ajustada a la legalidad”. En román paladino: tráfico de influencias.

Ver noticia original ➥