La presencia de extranjeros en las principales ciudades y capitales autonómicas españolas se concentra en cinco o seis nacionalidades, entre las que destacan los rumanos, los italianos y los marroquíes, aunque también es habitual la presencia de chinos o búlgaros, entre otros. La población española crece gracias a esta llegada de extranjeros, ya que durante el año pasado el número de españoles inscritos en el padrón ha descendido en 20.174 personas, mientras que el número de habitantes venidos de fuera se ha incrementado en 146.611

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