SEAT no ha tenido nunca demasiado interés en sacar adelante la fabricación de un vehículo eléctrico. El SEAT Toledo de Barcelona’92 quizá fuera llamativo, pero ni aquel showcar ni los subsiguientes SEAT Altea XL Electric Ecomotive y SEAT León TwinDrive Ecomotive o el primer proyecto de SEAT eMii llegaron nunca a buen puerto, ya fuera por una cuestión de costes o de necesidades de mercado.

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