La producción de electricidad renovable superó a la de combustibles fósiles por primera vez en los meses de verano, respondiendo a los picos de demanda. El gobierno de Turnbull tiene poca fe en las energías renovables, pero durante este caluroso verano australiano la energía verde ha dado lo mejor de sí misma. Gracias sobre todo a un cielo despejado que empujó la producción solar a cifras históricas, las renovables australianas generaron casi 10.000 GWh entre diciembre de 2017 y febrero de 2018. Una cifra similar a la del carbón.

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