Las imágenes se dividían en paquetes de telemetría antes de su transmisión. En el caso de las últimas imágenes capturadas , los datos, correspondientes a 23.048 bytes por imagen, se dividieron en seis paquetes.
La transmisión de la última imagen se interrumpió cuando se habían enviado tres paquetes completos, por lo que se recibieron 12.228 bytes en total. El software de procesamiento automático no reconoció los datos como imagen, pero los ingenieros consiguieron reconstruirla a partir de los fragmentos disponibles.

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