El salón rosado de La Tropical, catedral del son y de la rumba en La Habana, prestó su altar para el mayor conciliábulo de punk en Cuba, hasta ahora: Los estadounidenses de "Suicidal Tendencies" dejaron en claro que el embargo no detiene la música. Enemigos durante la guerra fría, Estados Unidos mantiene un embargo económico contra la isla hace casi seis décadas. Pero el punk, por su naturaleza rebelde, parece haber llegado a brazo partido, nadando hasta La Habana, hace mucho tiempo.

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