En ningún otro país la obsesión por la raza alcanza el nivel de Estados Unidos. Los censos históricos del país siempre han incluido alguna otra definición "étnica". Hoy en día, una persona puede elegir su "ancestry", es decir, el linaje racial al que pertenece en función de dónde provenieran sus antepasados. Las categorías son claras en torno al color de la piel, e incluyen grandes cajones como "blanco", "negro", "latino", "asiático" o "nativo americano".

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