Un grupo de investigadores de la Universidad de Oxford, enrolados en el proyecto MAP (The Malaria Atlas Project) han desarrollado un mapa global de distancias a las ciudades más cercanas. En esencia se trata de un trabajo cartográfico isócrono: un mapa que, como aquéllos tan maravillosos del siglo XIX, miden los tiempos de viaje. Los resultados son los que más o menos podemos imaginarnos: Europa y América están muy bien conectadas. Los demás no tanto.

Ver noticia original ➥