El presidente Durán ha sido pillado en un renuncio con el carrito de los helados, “un error” según su propia confesión, y en política dicen que los errores se pagan. No parece que sea este el caso. El PSOE le ha apoyado en la polémica, aunque sin demasiado entusiasmo todo hay que decirlo, la misma cantidad empleada por el PP a la hora de criticar la polémica contratación. Se entiende, los populares gobiernan instituciones en Andalucía y lo de sacar a paseo el nepotismo y el enchufismo de familias y parientes, no es una guerra que les convenga.

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