James Mukangi, que fue detenido este domingo y estaba acusado de matanza animal y vender carne de gato, algo ilegal en este país, admitió su culpabilidad en un juicio hoy celebrado en el condado de Nakuru, en el oeste de Kenia. Se ha declarado culpable de matar a más de 1.000 gatos desde 2012 para vender su carne para hacer pequeñas empanadas, informaron medios locales. Los compradores que cocinaban las samosas, según el testimonio del acusado, no sabían que estaban comprando carne de gato.

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