Una y otra vez se agitan los temores a las radiaciones electromagnéticas, como las ondas del wifi o del teléfono móvil, aunque antes fueros las de la radio o la TV (las UHF). Sin embargo, nadie ha podido demostrar científicamente que haya una correlación entre la exposición normal a estas radiaciones y enfermedades como el cáncer. Con todo, la OMS, que es extremadamente cauta, considera que, en tanto es una tecnología reciente y hay estudios en desarrollo, es una radiación tipo 2B desde el punto de vista cancerígeno.

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