El futuro de Uber pende de una sentencia. Una vez más. La compañía se enfrenta mañana miércoles a uno de los dictámenes más importantes de los últimos años que va a condicionar su expansión en Europa. Y las perspectivas no pintan nada bien. El Tribunal de Justicia de la UE (TJUE), con sede en Luxemburgo, se dispone a emitir su veredicto sobre un punto clave: ¿es la compañía un servicio de transporte, como argumentan los taxistas, o solo una plataforma tecnológica que actúa de mera intermediaria, como asegura la multinancional estadounidense? To

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