Huang importaba el material que él mismo fabricaba en China declarándolo en aduanas con un valor inferior al real o incluso ocultando su entrada. Asi conseguía pagar menos impuestos y vender su mercancía a un precio sin competencia. La diferencia entre el precio de venta y el precio declarado en Aduanas se convertía en enormes cantidades de dinero negro que habría canalizado a través de una auténtica red de blanqueo de capitales.

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